Mostrando las entradas con la etiqueta Afectos y emociones en adolescentes. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Afectos y emociones en adolescentes. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de mayo de 2014

Los sentimientos en los jóvenes y las relaciones destructivas

            En los jóvenes es saludable expresar y manifestar los sentimientos, inclusive los sentimientos llamados “negativos”, entre los cuales se encuentra el enojo, aunque a los mismos se les deba calibrar, moderar o canalizar. Formas aceptables de canalización son, por ejemplo, el grito, el “chisme”, el sarcasmo, la oposición, la protesta y a veces el humor. Es inconveniente, en cambio, “tragarse” los disgustos.

            Las emociones son útiles cuando se usan en la dirección y el momento adecuado; pero se convierten en patológicas cuando debido a tergiversaciones culturales y daño psicológico, se dirigen a destruir a quienes se debe apoyo, amor o agradecimiento. El ser humano suele dirigir su emoción destructiva contra seres a quienes se supone que debe proteger y amar: la novia o la esposa, los hijos, los padres o los hermanos, o bien contra el propio yo.

            En los adolescentes la falta de desarrollo emocional correcto puede provocar conductas de emocionalidad destructiva tales como ser celosos y prohibitivos, agresivos, malignos, alcohólicos incongruentes, golpeadores, abusivos, cínicos; etc. Y proyectarla con los padres, maestros, hermanos, compañeros, pero muy especialmente con la pareja. Lamentablemente desde las situaciones de noviazgo pueden observarse ya relaciones destructivas. Cuando esto ocurre el joven se dedicará a hostigar, avergonzar y celar a su pareja, en vez de a quererla y a apoyarla solidariamente en la solución de problemas.

Hospital Médica Sur: Puente de Piedra No. 150. Torre I Consultorio 430 4to. Piso
Col. Toriello Guerra, Tlalpan. C.P. 14050. México, D.F.

Tel. 5524-3051. www.terapiainfantilyjuvenil.mx


miércoles, 28 de agosto de 2013

El ámbito emocional de transformación adolescente

            Existen 4 grandes estados de transformación adolescente (ámbito biológico, ámbito cognitivo, ámbito emocional y ámbito de la interacción humana).

            En el ámbito emocional  se presentan procesos que implican transformaciones de primordial importancia. El refinamiento de la agudeza intelectual combinado con la nueva mezcla de vertidos hormonales, cambian de modo básico su sensibilidad, por lo que ya no puede sentir las cosas de la misma manera como las sintió de niño y tendrá que aprender a identificar y controlar nuevas emociones, Nace un impulso vigoroso hacia la exploración de todo tipo de ambientes y situaciones y aparece la atracción por el género complementario que invade a muchachas y muchachos. El establecimiento de relaciones de pareja les abre espacios extraordinarios para aprendizajes y vivencias desconocidas que trascenderán más tarde a su ámbito familiar. Según se oriente al adolescente, éstas pueden dirigirse hacia la convivencia afectuosa o hacia la destructividad malsana.

            La necesidad de pertenencia a un grupo se convierte en intensa, por lo que es necesaria la “palomilla” o grupo de iguales. En la convivencia en el mismo se producirán experiencias insustituibles de pertenencia. Solidaridad e intercambio, que de no tenerse dejarán lagunas importantes en el desarrollo. También se darán conflictos humanos a veces difíciles de resolver, pero que por lo mismo irán siendo causa de la integración de nuevos dinamismos de respuesta. Tanto de defensa como de aceptación, mismos que serán usados después durante muchos años de manera reiterada, Para apoyar a los grupos y subgrupos hacia el logro de una fisonomía saludable se requiere también  una orientación cuidadosa y prolongada.


            Durante esta etapa surgirán intereses dominantes que harán que los adolescentes realicen con agrado algunas tareas y se resistan a enfrentar otras, Se están generando de esa manera propensiones vocacionales y hábitos de uso del tiempo libre.


            Las nuevas necesidades emocionales están llenas de posibilidades y también de riesgos. Si los obstáculos son severos y no se encuentran los medios para superarlos, muchachas y muchachos pueden desviar su desarrollo hacia vicios o neurosis. (Robles, 2007).