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lunes, 15 de diciembre de 2014

Teoría de la personalidad: modelo de Gray

            Gray (1982) propuso una teoría de la personalidad semejante a la de Eysenck, al considerar dos dimensiones básicas de personalidad, que corresponden a las diagonales del modelo de Eysenck, es decir, ansiedad e impulsividad. En el modelo de Gray, las personas con elevada ansiedad son aquellas que en el de Eysenck puntúan alto en N y bajo en E, mientras que las bajas en ansiedad son bajas en N y altas en E. Las personas muy impulsivas son altas en N y en E; y las poco impulsivas son bajas en N y en E. Es decir, las dimensiones más importantes de la personalidad corresponden, según Gray, a una rotación de 45 grados de los ejes del modelo de Eysenck. Esta nueva consideración de las dimensiones fundamentales de la personalidad permitía predecir mejor, argumentaba Gray, el resultado de algunos experimentos de aprendizaje animal y fisiología.

            Pueden distinguirse dos etapas en la evolución de la teoría de Gray. Una inicial, muy cercana a la de Eysenck y otra más distanciada. Gray partió de la observación de que los barbitúricos y el alcohol tenían efectos similares a la extroversión, así como los efectos específicos en estudios de aprendizaje, particularmente en paradigmas de castigo y de extinción de conductas, que no se producían en paradigmas de reforzamiento positivo o evitación activa, Efectos análogos se observaban en las lesiones del hipocampo y del área septal medial. En consecuencia, supuso que las estructuras neuroanatómicas relacionadas con la extroversión eran, además del SRRA, las que forman el que denominó sistema septohipocámpico (SSH).

            Con todo ello formuló el concepto de introversión-extroversión como dimensión de susceptibilidad al castigo ( a mayor introversión, mayor susceptibilidad al castigo), y neuroticismo como la susceptibilidad a todo tipo de reforzamiento (tanto a la recompensa como al castigo). Por consiguiente, la mayor susceptibilidad al castigo debería presentarse en los individuos con alta introversión y alto neuroticismo, y la mayor susceptibilidad a la recompensa en los sujetos con alta extroversión y alto neuroticismo.

            Si en esta primera formulación la teoría de Gray mantenía los factores de E y N como dimensiones básicas, más adelante propuso las de ansiedad e impulsividad como fundamento alternativo de la personalidad. Estas dimensiones se encontraban desviadas 45 grados con relación a las de Eysenck y se vinculaban con estructuras neuroanatómicas propias, así como con constructos hipotéticos de carácter psicológico: el sistema de inhibición conductual (SIC) para la ansiedad y el sistema de activación conductual (SAC) para la impulsividad. El SIC se pondría en marcha ante las señales de castigo o de no recompensa y estímulos nuevos y ejercería influencia en tres niveles: conductual, cognitivo y fisiológico, en los cuales inhibía la conducta, incrementaba la atención y aumentaba la activación cortical, Algunas de estas funciones se han detectado en el SSH, y se supone que los fármacos ansiolíticos influyen sobre esta estructura disminuyendo su actividad.

            En la base de la ansiedad se encuentra un sistema que responde a las señales de castigo o de falta de recompensa. El primero de ellos se encarga de inhibir la conducta ante aquellos tipos se señales, así como de activar el SNA, función que corresponde al sistema septo-hipocámpico (SSH). La susceptibilidad a la recompensa depende fisiológicamente del haz anteromedial cerebral y del hipotálamo lateral, que se encargan de conductas de exploración.

            Algunos estudios experimentales se ajustan mejor a la teoría de Gray, pero otros respaldan la de Eysenck. En realidad no son teorías contradictorias, sino complementarias, puesto que prestan atención a aspectos diferentes del comportamiento. La impulsividad, por ejemplo. Predice mejor la condicionabilidad del sujeto que la extroversión, pero ésta pronostica de manera más acertada que aquella algunos aspectos del comportamiento social. (Oblitas, L. et al., 2010)


Hospital Médica Sur: Puente de Piedra No. 150. Torre I Consultorio 430 4to. Piso Col. Toriello Guerra, Tlalpan. C.P. 14050. México, D.F. Tel. 5524-3051. terapiainfantilyjuvenil.blogspot.mx


viernes, 12 de diciembre de 2014

Teoría del arousal

            H.J. Eysenck además de describir las características asociadas con neuroticismo y ansiedad, también se ocupó de formular teorías para explicarlas. En 1967 propuso la que se denomina “teoría del arousal”. Según ésta, las dos dimensiones principales de la personalidad (extroversión y neuroticismo) tienen base biológica, en las estructuras del sistema nervioso a saber, la extroversión en el sistema reticular activador ascendente (SRAA) y el neuroticismo en el sistema límbico (SL). El SRAA es una estructura nerviosa que se encuentra en el tronco del encéfalo, que recibe proyecciones procedentes de las vías sensoriales y que proyecta otras sobre la corteza cerebral. Su función consiste en enviar impulsos a la corteza para activarla y facilitar el procesamiento que ésta hace de las señales sensoriales que también recibe. Se trata de un sistema de activación relacionado con los ritmos sueño-vigilia. Las personas con baja extroversión (introvertidas), se caracterizan por umbrales de activación menores en el SRAA que aquellas con alta extroversión. Esto es, su SRAA se pone en marcha y activa la corteza cerebral ante estímulos de baja intensidad, mientras que las personas extrovertidas precisan que éstos sean mayores para activar su SRAA y para que éste, en consecuencia, envíe señales de activación a la corteza cerebral.

            Esas diferencias biológicas están en la base de distintas personalidades de unos y otros. Existe una relación entre la activación y rendimiento que tiene forma de U invertida, fenómeno que se conoce como ley de Yerkes-Dodson, la cual sostiene que para cada tarea existe un nivel óptimo de activación en la se obtiene el máximo rendimiento, por encima y por debajo del cual éste empeora. Las tareas fáciles tienen un nivel óptimo de activación superior al de actividades complejas. Se necesita más activación para encontrar la motivación necesaria que permita realizar una tarea fácil; en cambio las difíciles requieren más tranquilidad para su aforntamiento.

            En relación con la personalidad, los individuos introvertidos están crónicamente más activados que los extrovertidos, debido a los menores umbrales de su SRRA, es decir, se encuentran de manera natural muy cerca de su nivel óptimo de activación. En cambio, las personas extrovertidas se encuentran crónicamente subactivadas y buscan situaciones estimulantes que les lleven cerca de dicho óptimo. La interacción social es una de las situaciones que general mayores niveles de activación; en consecuencia, las personas introvertidas prefieren actividades que puedan ser realizadas en aislamiento, prefieren leer que ir a fiestas, etc. Los extrovertidos buscan estimulación y encuentran ésta  muchas veces en la relación social. También son dados a actividades de riesgo, búsqueda de sensaciones, etcétera.

            La base biológica del neuroticismo, como se decía anteriormente se encuentra en el sistema límbico (SL), estructura nerviosa directamente relacionada con la experiencia de las emociones. El temor, así como la ansiedad, tienen su origen en el funcionamiento del SL. Las personas altas en N se caracterizan por tener umbrales de estimulación menores que las personas bajas en N para activarla. En consecuencia, situaciones que a una persona baja en N no le producirían temor o ansiedad, pueden hacer que una persona alta en N sí las experimente. El SRAA y el SL son sólo parcialmente independientes, puesto que existen conexiones entre ambos, lo cual permite que el SL también pueda producir activación cortical. Sin embargo, su principal efecto es la activación del sistema nervioso autónomo (SNA).

            La línea explicativa de Eysenck, basada en la apelación de mecanismos del nivel biológico, ha hecho que proliferen estudios en los que se ha sometido a prueba empírica mediante la utilización de variables psicofisiológicas. Algunas de estas investigaciones han empleado medidas centrales, como la actividad electroencefalográfica (EEG) o los potenciales evocados, mientras que otras han estudiado medidas autonómicas como la tasa cardiaca, la actividad electrodermal, etcétera.

            También se han estudiado otros indicadores del arousal, aunque en menor medida que en las anteriores. Por ejemplo, la dilatación de la pupila, donde ante la presentación de un estímulo luminoso, normalmente se produce una contracción de la pupila de origen parasimpático, seguida por una lenta dilatación causada por la actividad simpática. Se ha observado una más lenta contracción pupilar en los extrovertidos, que ha sido interpretada como indicadora de un menor arousal que en los sujetos introvertidos.

            Asimismo, se ha observado que la dilatación pupilar previa a la estimulación es mayor en los introvertidos, al igual que se produce tras la presentación de estímulos auditivos, tanto neutros como cargados emocionalmente. (Oblitas, L. et al., 2010).


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jueves, 11 de diciembre de 2014

Teoría de Eysenck sobre neuroticismo y ansiedad

            El factor de neuroticismo (N), de Eysenck, y la ansiedad comparten algunas características semejantes, pero hay otras que lo diferencian. Puede haber individuos altos en N, pero no altos en ansiedad. No obstante, probablemente son más las similitudes entre ambos constructos que las diferencias.

            N se relaciona con la intensidad de las respuestas emocionales, las cuales se reflejan en la actividad del sistema nervioso autónomo (SNA). Por tanto, una manera de estudiar el neuroticismo es a través de las respuestas del SNA. Una de éstas es el reflejo de orientación. Ante un estímulo se produce una clase de respuestas en el organismo que facilitan su percepción: la mirada se orienta hacia el lugar de donde procede, se activan las zonas del sistema nervioso encargadas de procesarlo, etc. Estas respuestas tienen componentes tanto observables como no observables directamente. Uno de éstos últimos, que solo puede ser observado mediante instrumentos adecuados, es el descenso de la resistencia eléctrica de la piel. Ésta se produce como consecuencia de una mayor sudoración, resultante de la activación del SNA, que hace que la piel ofrezca menos resistencia al paso de la corriente eléctrica. A menor resistencia, mayor respuesta de orientación. Se ha comprobado que las personas con alto N manifiestan respuestas de orientación de mayor magnitud. Esta característica hace que sean más distraíbles y perdurables, puesto que señales de baja intensidad en el ambiente son suficientes para provocar su reflejo de orientación. Están más alerta ante los estímulos del entorno que las personas con bajo N. (Oblitas, L. et al., 2010).


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miércoles, 10 de diciembre de 2014

Teoría de Eysenck sobre la ansiedad y personalidad

            Las dimensiones de neuroticismo (N) y extroversión (E) fueron establecidas a partir de evaluaciones que diferentes técnicos hicieron sobre 700 soldados con diagnóstico de neurosis durante la Segunda Guerra Mundial (Eysenck, 1947).

            El análisis factorial descubrió cuatro factores y los dos más importantes fueron denominados neuroticismo y extroversión. En trabajos posteriores, se analizaron también personas normales y se utilizaron, además, cuestionarios y tests objetivos, extrayendo de nuevo a los dos factores mencionados. La extroversión se caracteriza por rasgos como sociabilidad, búsqueda de animación, espontaneidad, tendencia al riesgo, impulsividad, etc. En el polo opuesto, la introversión se distingue por introspección, planificación, cautela, autocontrol, etc. Los altos en N por la labilidad emocional, trastornos somáticos propios de la ansiedad como el insomnio, dolor de espalda, cefalalgias, preocupaciones, etc.; y los bajos en N por la estabilidad emocional, despreocupación, y otras características similares.

            La base biológica del neuroticismo está en el cerebro visceral o sistema límbico (hipocampo, amígdala, cíngulo e hipotálamo).

            El sistema límbico tiene conexiones con el tálamo, con la corteza cerebral y con la formación reticular. Las personas con puntuación alta en N se caracterizan por umbrales bajos de excitación de las estructuras del sistema límbico, mientras que las personas estables, en cambio, por umbrales altos; en consecuencia, los inestables necesitan menores intensidades de estimulación que los estables para provocar la activación de este sistema.

            A nivel neuroanatómico, la estructura responsable de las diferencias en E es la formación reticular (más concretamente, el sistema reticular activador ascendente-SRAA), cuyo umbral de excitación es menor en los introvertidos que en los extrovertidos; ello hace, por ejemplo, que los extrovertidos prefieran, en general, una mayor intensidad de estimulación que los introvertidos y que su tolerancia a los estímulos dolorosos sea mayor.

            La contrastación experimental de la teoría de Eysenck ha dado lugar a una gran cantidad de investigaciones, sobre todo relacionadas con la dimensión de extroversión, en diferentes áreas. Así, se comparan extrovertidos e introvertidos en variables referentes a la influencia farmacológica como el umbral de sedación, el rendimiento en tareas de vigilancia (atención sostenida durante largos periodos), la frecuencia crítica de la fusión de destello (el intervalo entre destellos luminosos por debajo del cual éstos se perciben como uno solo). Se comparan también en relación con el rendimiento en tareas motoras, estudiando tareas de “tapping” (rapidez y ritmo de pulsaciones sobre un panel) y tareas de seguimiento con el rotor de prosecución que permite observar los efectos de reminiscencia (en tareas motoras que generan fatiga). Los procesos eléctricos del cerebro han ocupado también a un elevado número de investigadores, buscando indicadores de la activación en parámetros como la amplitud alfa del electroencefalograma.

            El estudio de la condicionabilidad es otra área muy investigada. Más cerca ya del ámbito de las variables sociales se encuentran también comparaciones entre extrovertidos e introvertidos en cuanto a comportamiento delincuente, actitudes sociales y políticas, hábito de fumar y conducta sexual. (Oblitas, L. et al., 2010).


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martes, 9 de diciembre de 2014

Teoría de Cattell sobre la ansiedad y personalidad

            Los investigadores más relevantes de la ansiedad desde el enfoque de la personalidad son, sin duda, R.B. Cattell y H.J. Eysenck. El objetivo inicial de las investigaciones de Cattell sobre la ansiedad era dilucidar si este constructo tenía un carácter unidimensional o, al contrario, multidimensional. Entre 1948 y 1960 se realizó bajo su dirección una larga serie de trabajos en los que se tomaron, mediante pruebas objetivas aplicadas a grupos heterogéneos de personas, medidas de variables que tradicionalmente se habían considerado como indicadores de ansiedad (poca firmeza de la mano, incapacidad para mirar a los ojos a otras personas, sensación de vacío en el estómago, irritabilidad, tensión muscular, disminución de la concentración, elevada respuesta eléctrica de la piel, etc.). Las correlaciones entre estas medidas tendían a ser fuertes y positivas, y apuntaban hacia la existencia de un único factor de ansiedad.

            Otro foco de interés de R.B. Cattell y sus colaboradores fue ver cómo emergía la ansiedad a partir, no ya de medidas objetivas del comportamiento, sino del relato introspectivo que el sujeto da de sí mismo al responder un cuestionario. Entre los 16 factores de personalidad extraídos mediante cuestionario parecía haber varios cuyo contenido se asemejaba al concepto de ansiedad. Ello planteaba un problema, puesto que parecía una contradicción que entre las medidas objetivas apareciera un factor único de ansiedad, mientras que entre los datos de auto informe se extraían factores con ese mismo contenido. No obstante, al calcular las correlaciones entre estos factores primarios obtenidos en las medidas de auto informe y analizarlas factorialmente, aparecía solo un factor de ansiedad.

            Esta manera de analizar la ansiedad correspondería a un concepto de la misma como rasgo de personalidad. Pero R.B. Cattell, además, estaba interesado en el estudio de la ansiedad como un estado fluctuante, que varía en la misma persona en diferentes momentos. Esta cuestión también fue explorada mediante la técnica del análisis factorial; ahora, lo que había que correlacionar eran las medidas de ansiedad tomadas en las mismas personas en diferentes momentos. Si las distintas medidas se refieren a un único constructo, entonces todas éstas deben variar de la misma manera a través de la serie cronológica. Esto fue exactamente lo que encontró.

            Según la distinción entre ansiedad rasgo y ansiedad estado, la intensidad de la ansiedad experimentada por un individuo en un momento dado (estado de ansiedad) depende de la interacción entre el grado de estrés presente en la situación y la susceptibilidad del individuo a la ansiedad (rasgo de ansiedad). En consecuencia, el estado se ve afectado directamente por el estrés situacional, pero no ocurre lo mismo con el rasgo de ansiedad. Éste es una predisposición estable (en el tiempo) y consistente (en situaciones similares), más relacionado con determinantes de tipo hereditario, especialmente con la constitución fisiológica del organismo. (Oblitas, L. et al., 2010).


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