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miércoles, 31 de julio de 2013

¿Cómo se va dando la sexualidad entre adolescentes?

            En un principio todo empieza “tranquilamente”. Primero, en sexto de primaria y en primero de secundaria se platica un poco, las chicas con las chicas, los muchachos con los muchachos. Luego, unos y otros descubren poco a poco el deseo. Hacia los 12-13 años, en la secundaria, se empiezan a mezclar, antes de volverse un poco más audaces; a los 14 años se besan (en la boca) y se acarician un poco, nada más. La relación con penetración llegará más tarde. En pocas palabras, el encuentro con el otro sexo no deja de ser una operación delicada. El recurso a acudir a un “mediador afectivo” sigue siendo en esas condiciones la manera más clásica de entrar en contacto, sobre todo entre los más jóvenes: el chico manda a uno de sus amigos ante la elegida para preguntarle si aceptaría ser su novia.


            Siguen las fantasías, las primeras prácticas masturbatorias (prácticamente todos los chicos recurren a ellas; las chicas un poco menos). La formación de una verdadera relación de intercambio requiere de tiempo; implica una serie de pruebas, de etapas previas, de tanteo. Todo empieza con la primera “velada” en casa de amigos, lejos de los padres. Primera velada a menudo sinónimo de primer cigarro, primer trago de cerveza o de alcohol. La primera relación sexual sólo ocurre cuatro o cinco años después. Las más de las veces, no es como se había imaginado. La decepción es frecuente.

martes, 30 de julio de 2013

¿Cómo llega el conocimiento de la sexualidad a los adolescentes?

            Por lo general este conocimiento no proviene ni de la familia ni de la escuela. Aunque el sexo ya no se considere como tabú, los padres no suelen hablar mucho del tema con sus hijos. Generalmente para los padres es un asunto delicado, que incomoda. Sobran las razones para no decir nada o decir lo mínimo (por ejemplo: pensar que se mete uno en la vida privada de los hijos, etc.). La escuela no es más explícita al respecto, ya que se limita a proporcionar una información de índole puramente anatómica. ¡El amor aún no aparece en los manuales escolares! 


            La información sobre el sexo proviene generalmente de los compañeros y de los medios de comunicación, y esto sucede a una edad cada vez más temprana. La verdadera liberación sexual de esta generación es antes que nada semántica. Los niños conocen muy rápido las palabras que describen la sexualidad, de modo que hablan de sexo de manera bastante cruda, pero no tienen un conocimiento real de los mecanismos fisiológicos. El saber básico sigue haciendo falta. Ver no es saber, oír no es comprender.