Mostrando las entradas con la etiqueta Maduración del sistema nervioso. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Maduración del sistema nervioso. Mostrar todas las entradas

lunes, 16 de septiembre de 2013

¿A través del aprendizaje se modifica la bioquímica neuronal en los adolescentes?

            Robles (2007) refiere que entre neurona y neurona queda un pequeñísimo espacio –la sinapsis—el cual es recorrido por mensajeros químicos que son capaces de activar o bloquear el paso de los mensajes a neuronas contiguas. Los tipos de moléculas que integran estos mensajeros se supone que son más de cien, pero a la fecha han sido localizadas alrededor de cincuenta; entre las que se encuentran la adrenalina, la noradrenalina, las dopaminas, las endorfinas, la serotonina y la acetilcolina; cada una de ellas cumple misiones diferenciales y entre todas producen esa maravilla de coordinaciones que es el sistema nervioso.
 

            Podría dar la impresión de que el comportamiento es mecánico, puesto que es bioquímico. En realidad son fundamentales los aprendizajes logrados a lo largo de la historia personal, pues ellos modifican de manera consistente el comportamiento bioquímico, o sea que el tipo de bioquímica cerebral de cada persona depende mucho de las experiencias habidas. De aquí que no pueda confiarse en que la modificación de los comportamientos destructivos de la humanidad se logre por medio de medicamentos, sino a través de aprendizajes positivos.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Interacción ambiental para la expansión del sistema nervioso


            Robles (2007) menciona que el sistema nervioso, que constituye el comando de nuestras funciones internas así como de las relaciones del organismo con el ambiente, está sujeto a procesos de cambio, que no terminan nunca. Estos procesos se desarrollan según dos vertientes: la primera depende de procesos somáticos hereditarios y la segunda de las relaciones que el organismo establezca con el ambiente.

            Entre más interacción exista con el ambiente, se construirán mayor número de redes neuronales que aportarán mayor riqueza en la intercomunicación neuronal; a la inversa, una interacción ambiental pobre causará el desarrollo de redes neuronales menos numerosas. Para que se establezca un nuevo aprendizaje, por ejemplo, aprender a manejar una computadora, se requiere del desarrollo de redes funcionales interconectadas, que permitan la realización de los comportamientos correspondientes.