jueves, 15 de agosto de 2013

Situaciones de conflicto en la transición hacia la adultez

            El cambio de la niñez hacia la edad adulta siempre ha implicado procesos complicados. Algo han variado en nuestra época los procesos biológicos –el adelanto de la pubertad, por ejemplo—pero es en el contexto social donde se han dado cambios por demás significativos que han hecho variar notablemente las valencias de esos momentos de transición.


            Actualmente, especialmente a partir del desarrollo de las Ciencias del Comportamiento, se ha dedicado atención cuidadosa al estudio de los problemas de transición adolescente. Puede comprobarse, entre otras cosas, que dicha transición adquiere matices diferentes conforme van cambiando las estructuras sociales. Por ello la problemática no es la misma en las sociedades agrarias y en las industriales; en las proteccionistas o en las globalizadas de nuestro momento. La problemática adolescente del siglo pasado, a pesar de estar tan cercano, fue muy diferente a la que existe en nuestras megalópolis sobre pobladas y en proceso  acelerado de internet,  medios ciberneticos, etc. A pesar de tener puntos de partida equivalentes, la problemática adolescente es dinámica y cambia con las épocas. Y aún dentro de la misma sociedad, sufriendo una serie de situaciones análogas, la problemática personal de cada adolescente tiene también fisonomía específica. (Robles, 2004). 

miércoles, 14 de agosto de 2013

¿Qué necesita el adolescente para resolver sus problemas de sus tareas vitales?

            Para que el adolescente resuelva sus problemas, le son necesarios continuos aprendizajes que le permitan entender de manera cada vez más amplia y fina, los numerosos y complicados ángulos de la convivencia familiar, escolar y social. En los procesos biológicos es la programación genética el factor predominante, pero en lo que respecta a las emociones y las intelecciones, son los esfuerzos educativos los que adquieren primera importancia.



            Los procesos de cambio tienen siempre bellísimas posibilidades y están también sometidos a importantes riesgos; el adolescente puede culminar en un ser adulto, congruente, gozoso y responsable; pero puede también atascar su desarrollo y convertirse en un ser frustrado, dolorido; en los peores casos el resultado puede ser un alcohólico, un delincuente, etc. Es decir, se tratará de sujetos atrapados en patologías. (Robles 2011).

¿Cuál es la tarea vital en lo grupal para los adolescentes?

            Para los adolescentes, en lo grupal, las relaciones humanas se convierten en una actividad cada vez más amplia, que fundamentará la realización de las dos funciones definitorias del adulto: llegar a realizar un trabajo económicamente productivo, y capacitarse para el sostenimiento de relaciones estables y solidarias de pareja, las que le permitirán, en su caso, la formación de un nuevo hogar bien integrado, con un ambiente interno propicio para el adecuado desarrollo de los hijos.


            Robles (2011) refiere que algunos adolescentes resuelven de manera relativamente rápida sus problemas; pero hay, en cambio, otros a quienes se les dificulta conseguirlo: en relación con el trabajo tienen una idea vaga acerca de cuales existen y con qué posibilidades personales cuentan; en lo tocante a las relaciones de pareja pueden irse inclinando hacia la irresponsabilidad y el engaño. Esto los llevará en un futuro, a veces no muy lejano, a vidas disfuncionales, como producto inevitable de la inmadurez emocional.

martes, 13 de agosto de 2013

¿Cuáles son las tareas vitales en lo intelectual y emocional para los adolescentes?

            En lo intelectual, gracias a la maduración de su sistema nervioso, el adolescente llegará a ser capaz de realizar complicadísimas actividades combinatorias con materiales abstractos: el arte, la ciencia y la filosofía podrán ya tener para él profundos significados.


            En lo emocional se producirá una nueva explosión de energías, las cuales deberán ser canalizadas a través de la inteligencia, para lograr que funcionen como instrumentos al servicio del propio adolescente y de quienes le rodean, y evitar en consecuencia, que se pongan al servicio de la destrucción. Las nuevas emociones que experimenta el adolescente requieren ser sometidas a un intenso proceso de clarificación. Las necesidades de la infancia ya no son tan vigentes; entre otros fenómenos aparecen fuertes impulsos de trato heterosexual, es decir, de trato cercano con personas del sexo complementario. Surge con ello el deseo de autosuficiencia económica y el de búsqueda de pareja estable, que plantean al recién llegado a la adolescencia, una problemática desconocida hasta entonces. Ante esto, las estructuras psíquicas logradas durante las experiencias de la niñez, resultan insuficientes; se trata de situaciones emocionales que el adolescente intentará continuamente resolver. Del tipo de soluciones que encuentre a estos conflictos, dependerá en mucho, la fisonomía emocional futura del adulto. (Robles 2011).


¿Cuál es la tarea vital en lo físico para el adolescente?

            En lo físico la tarea vital para el adolescente es el periodo de crecimiento acelerado, en el que las proporciones del niño serán cambiadas hasta lograr las del adulto; lo mismo ocurrirá con su peso y talla que rápidamente se modificarán para permitir que de la niña de once años, o del niño de doce, surjan la joven o el jovencito con los atributos del adulto.


            Durante este periodo se producirá un cambio de altísima trascendencia: se adquirirá la capacidad de engendrar nueva vida; la capacidad reproductiva, al mismo tiempo que ofrecer una maravillosa perspectiva llena a la mujer y al hombre de una inmensa responsabilidad: la de capacitarse para apoyar adecuadamente el desarrollo de esa vida que ahora es capaz de generar. Ello implica el desarrollo equilibrado de su propia persona, tanto en lo físico, como en lo intelectivo, emocional y social (Robles, 2011).