Mostrando las entradas con la etiqueta Comportamiento Adolescente. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Comportamiento Adolescente. Mostrar todas las entradas

miércoles, 21 de agosto de 2013

Tendencias en la adolescencia temprana

            La adolescencia temprana se produce cuando los cambios biológicos, como el comienzo de la pubertad, el incremento de la capacidad intelectual y la urgencia de exploración de ambientes extra familiares, provocan fuertes reacciones emocionales en muchachas y en muchachos, que conducen a situaciones no vividas antes, ni por el nuevo adolescente, ni por la familia. La adolescencia temprana implica verdaderos choques que pueden dejar perplejo al sujeto que no entiende bien las nuevas situaciones y que por lo mismo carece de claridad para resolverlas. Tal es, por ejemplo, el caso de la niña que de repente tiene su primera menstruación.


            Pero de esta agitación se desprenderán una serie de procesos de metamorfosis que pueden permitir la emergencia de un adulto armónico, aunque pueden también conducir a la detención del desarrollo, al cambio inarmónico o a la regresión. Se trata de procesos apasionantes cuyas turbulencias y peligros pueden generar soluciones o fuertes fracasos. Tras el choque inicial, los proceso de reacomodo pueden durar para completarse aproximadamente diez años, pero pueden prolongarse mucho más o no conseguirse nunca. Por ello hay márgenes muy amplios para localizar la adolescencia terminal, en la cual puede ya observarse de manera definida los rasgos de la personalidad adulta. (Robles, 2007).




miércoles, 7 de agosto de 2013

¿Es inaceptable para los padres la creciente autonomía del adolescente?

            Por supuesto que sí. Debido a que los adolescentes aspiran a tomar sus propias decisiones, dotados de una inteligencia más agudizada, y también más multiforme, los adolescentes, desde luego, pretenden analizar por su cuenta las situaciones que se les presentan. Esto se vuelve inaceptable para muchos padres que perciben estos avances de autonomía como otras tantas derrotas personales. De ahí los enojos, el mal humor y la “tentación autoritaria” que suelen manifestar: Y, como respuesta de parte de sus hijos, las rebeliones, provocaciones y demás arrebatos anímicos, los cuales agravan aun más los conflictos y oposiciones de los padres. Es un ciclo infernal.

            Fize (2007) menciona que lo cierto es que en la vida cotidiana, el adolescente nunca deja de ser un niño para los padres. Puesto que vive bajo su dependencia legal y material; además, rechazado por la sociedad adulta que le da pocas oportunidades de expresar sus ideas, sigue siendo un menor de edad, y nada más. Por consiguiente, lo que esconde detrás de la idea de “crisis de adolescencia” son en realidad las relaciones de poder expresadas por los padres y que se vuelven insoportables para los adolescentes.



          Elías (1970) refiere que entre padres e hijos siempre se trataba de pruebas de fuerza, centradas generalmente en torno de los siguientes problemas: ¿Cuál de los dos es el que necesita más del otro? (…) ¿Quién depende más del otro y, por consiguiente, se somete más al otro? ¿Quién posee el mayor margen de poder y puede así manipular mejor al otro, limita sus funciones o incluso desposeerlo de ellas?

martes, 16 de julio de 2013

¿Son egoístas y narcisistas los adolescentes?

            Más allá de egoístas y narcisistas en realidad son individualistas ya que viven en una sociedad que también lo es. Lo son al igual que los adultos. Tanto unos como otros quieren vivir libres, sin restricciones, “ahora mismo”. Quieren escoger su modo de existencia para emanciparse lo mejor posible. Buscan con mucho interés el placer, las sensaciones. 

            Para lidiar con momentos estresantes, aburridos y olvidar las tristes realidades, estos jóvenes saben que también necesitan momentos de esparcimiento y los aprovechan en toda ocasión. Todas las oportunidades son buenas para ir de fiesta.


            Adultos y adolescentes tienen el sentimiento muy vivo de que la vida presente es más importante que la posición por venir, lo que no les impide tener el deseo de comprometerse para ayudar a los demás.