viernes, 28 de noviembre de 2014

¿Cuáles son los componentes no verbales en las habilidades sociales?

1-. La Mirada. El contacto ocular se define objetivamente como mirar a otra persona a los ojos, o de forma más general a la mitad superior de la cara.

            La mirada mutua implica que se ha establecido “contacto ocular” con otra persona. Los significados y funciones de las pautas de mirada son múltiples:

ü  Actitudes: la persona que mira más es considerada como más agradable, pero a la mirada fija se le atribuyen intenciones hostiles y/o dominantes. Ciertas secuencias de interacción tienen más significados: por ejemplo, ser el primero en dejar de mirar es señal de sumisión; la dilatación pupilar indica interés por el otro.
ü  Expresión de emociones: mirar más, intensifica la expresión de algunas emociones como la ira, mientras que mirar menos intensifica otras, como la vergüenza.
ü  Acompañamiento del habla: la mirada se emplea, junto con la conversación, para sincronizar o comentar la palabra hablada. En general, si el oyente mira más, genera más respuesta por parte del que habla, y si el que habla y mira más, es visto como persuasivo y seguro.

2-. La expresión facial. La cara es el principal sistema de señales para mostrar las emociones. Existen 6 emociones principales y 3 áreas de la cada responsables de su expresión. Las emociones son: alegría, sorpresa, tristeza, miedo, ira y asco o desprecio. Las 3 regiones implicadas son: la frente/cejas, los ojos/párpados, la parte inferior de la cara. Una conducta socialmente habilidosa requiere de una expresión facial que esté de acuerdo con el mensaje. Si una persona muestra una expresión facial de miedo o enfado mientras intenta iniciar una conversación con alguien, es probable que no tenga éxito.

3-. La sonrisa. Puede utilizarse como gesto de pacificación o para transmitir el hecho de que a una persona le gusta otra; puede suavizar un rechazo, comunicar una actitud amigable, y animar a los demás a que le devuelvan a uno una sonrisa.

4-. Los gestos. Un gesto es cualquier acción que envía un estímulo visual a un observador. Son básicamente culturales. Las manos y, en menor grado, la cabeza, pueden producir una amplia variedad de gestos. Constituyen un segundo canal de comunicación; aquéllos que sean apropiados a las palabras que se dicen servirán para acentuar el mensaje pues añaden énfasis, franqueza y calor. Los movimientos desinhibidos pueden sugerir franqueza, confianza en uno mismo (salvo que fuera un gesto nervioso) y espontaneidad por parte del que habla.

5-. La postura. La posición del cuerpo y de los miembros, la forma en que uno se sienta, cómo está de pie y cómo pasea, reflejan sus actitudes y sentimientos sobre uno mismo y su relación con los otros. Los significados y funciones de la postura son múltiples:

ü  Actitudes. Las posturas que reducen la distancia y aumentan la apertura hacia el otro son cálidas, amigables e íntimas. Las posiciones cálidas incluyen inclinarse hacia delante, con los brazos y piernas abiertas, las manos extendidas hacia el otro. A su vez, apoyarse hacia atrás o entrelazar las manos sosteniendo la parte posterior de la cabeza pueden ser reflejo de dominación o sorpresa. La timidez puede expresarse por medio de los brazos colgando y la cabeza hundida y hacia un lado. Al contrario, las piernas separadas, los brazos a la cintura y la inclinación lateral expresan determinación.
ü  Emociones. La postura refleja emociones específicas. Así, la indiferencia se expresa por medio de hombros encogidos, brazos erguidos o manos extendidas; la ira, por medio de puños apretados, inclinación hacia delante o brazos extendidos; el coqueteo, por medio de cruzar o descruzar las piernas, etcétera.
ü  Acompañamiento del habla. Los cambios importantes de la postura se emplean para marcar amplias unidades del habla, como cambiar un tema, dar énfasis y señalar que se toma o cede la palabra.

6-. La orientación. El tipo de orientación espacial denota el grado de intimidad/formalidad de la relación. Cuanto más cara a cara es la orientación, más íntima es la relación y viceversa.

7-. La distancia/el contacto físico. El grado de proximidad expresa claramente la naturaleza de cualquier interacción y varía con el contexto social. Dentro del contacto corporal existen diferentes grados de presión y distintos puntos de contacto que pueden señalar estados emocionales, como miedo, actitudes interpersonales o un deseo de intimidad.

8-. La apariencia personal. El desarrollo tecnológico actual permite modificar mucho el aspecto exterior de una persona (maquillaje, cirugía estética, peluquería, régimen de adelgazamiento, etc.). La ropa y los adornos desempeñan un papel importante en la impresión que los demás se forman de un individuo. Los componentes en los que se basan el atractivo y las percepciones del otro, son el físico, la ropa, la cara, el pelo y las manos. El objeto de la modificación de la apariencia es la auto representación ante los demás. El cambio de estilo del pelo es uno de los aspectos que más influyen en la apariencia personal. El atractivo físico puede ser un elemento importante en un primer momento, pero a la hora de establecer una relación más duradera son otros los elementos que tienen más peso. (Oblitas, L. et al., 2010).



Hospital Médica Sur: Puente de Piedra No. 150. Torre I Consultorio 430 4to. Piso Col. Toriello Guerra, Tlalpan. C.P. 14050. México, D.F. Tel. 5524-3051. terapiainfantilyjuvenil.blogspot.mx

jueves, 27 de noviembre de 2014

¿Qué son las habilidades sociales?

            Las habilidades sociales no tienen una definición única y determinada, puesto que existe una confusión conceptual a este respecto, ya que no hay consenso por parte de la comunidad científica; sin embargo pueden ser definidas según sus principales características, y éstas son que las habilidades sociales son un conjunto de conductas aprendidas de forma natural (y por tanto, pueden ser enseñadas) que se manifiestan en situaciones interpersonales, socialmente aceptadas (implica tener en cuenta normas sociales y normas legales del contexto sociocultural en el que tienen lugar, así como criterios morales), y orientadas a la obtención de reforzamientos ambientales (refuerzos sociales) o auto-refuerzos.

            Una conducta socialmente apropiada es aquella que expresa sentimientos, actitudes, deseos, opiniones o derechos de un individuo, de modo adecuado y con respeto a esas mismas conductas en los demás.

            Las habilidades sociales son esenciales para obtener dos tipos de objetivos:

a)    Afectivos: conseguir relaciones satisfactorias con los demás, establecer vínculos de amistad.
b)   Instrumentales: realizar con éxito actividades en la comunidad, entre ellas comprar, vender, utilizar instituciones sociales y prestaciones, entrevistas de trabajo, trabajar, estudiar y hacer exámenes.

            La impresión global que unas personas se forman de otras se compone de conductas “moleculares” específicas, que pueden ser no verbales, paralingüísticas o verbales. (Oblitas, L. et al., 2010).



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miércoles, 26 de noviembre de 2014

Estrategias de afrontamiento al estrés según McCubbin

            McCubbin (1987) investigó el afrontamiento de los adolescentes y describe 12 patrones de afrontamiento al estrés, los cuales son:

·      Ventilando sentimientos (ventilatting feelings): es la expresión de las tensiones y las frustraciones.
·      Buscando diversiones: escapar de las fuentes de tensión, mirando películas o jugando videojuegos.
·      Desarrollando la autoconfianza y el optimismo: los esfuerzos por ser más organizados, asumiendo la situación.
·      Búsqueda de apoyo social: focalizado en conectarse con otra gente a través de la expresión de los afectos y la resolución mutua de los problemas.
·      Resolviendo los problemas familiares: hablando con los padres o buscando entrar en razones con ellos.
·      Evitando problemas: usando sustancias como un camino de escape para no enfrentar las dificultades personales.
·      Búsqueda de apoyo espiritual: por ejemplo, concurriendo a la iglesia, orando y hablando con el ministro religioso.
·      Involucrándose con amigos íntimos: teniendo amigos o amigas con quienes compartir.
·      Búsqueda de apoyo profesional: acudiendo a un consejero profesional o a un profesor.
·      Integrándose en actividades: trabajando en proyectos, proponiéndose logros, metas u objetivos.
·      Teniendo buen humor: buscando el sentido del humor y siendo divertido.
·      Relajación: orientado a aliviar las tensiones, comiendo, durmiendo de día, conduciendo el automóvil y otras conductas por el estilo.



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martes, 25 de noviembre de 2014

Estrategias de afrontamiento para el estrés

            El afrontamiento es una forma de manejar el estrés con una finalidad adaptativa. Se ha definido al afrontamiento como “aquellos esfuerzos cognitivos y conductuales constantemente cambiantes que se desarrollan para manejar las demandas específicas externas y/o internas que son evaluadas como excedentes o desbordantes de los recursos del individuo” (Lazarus, et. al., 1986). Desde esta perspectiva “manejar”, aunque es un término general, es claro para explicar la idea de maniobrar y en cierta manera “negociar” --como dice Fierro (1997)--, entre las fuerzas internas y del entorno, que no siempre se hace de la manera más eficaz, sino “como uno pueda”. Es extraer recursos cuando no los hay, “sacar fuerzas de la flaqueza”, “salir adelante” de la mejor manera posible. Lazarus y Folkman (1986), identificaron dos modos diferentes de afrontar el estrés, uno “dirigido a manipular o alterar el problema y el afrontamiento dirigido a regular la respuesta emocional a que el problema da lugar”, es decir, “el afrontamiento dirigido al problema” y “el afrontamiento dirigido a la emoción”. Posteriormente (Folkman y Lazarus, 1985; 1988), fue sistematizado y evaluado en 8 estrategias específicas, tres correspondientes al modo centrado en el problema (confrontación, búsqueda de apoyo social y búsqueda de soluciones) y cinco, referidas al modo centrado en la emoción (autocontrol, distanciamiento, reevaluación positiva, autoinculpación y escape/evitación). (Oblitas, L. et al., 2010).

Estrategias de afrontamiento según Folkman y Lazarus (1985; 1988)
Estrategias centradas en el problema
·      Confrontación: acciones directas para alterar la situación. Ejemplo: “me mantuve firme y luché por lo que quería”.
·      Búsqueda de apoyo social: acciones para buscar consejo, información o simpatía o comprensión. Ejemplo: “acudí a personas amigas que pudieran darme una mano”.
·      Búsqueda de soluciones: acciones orientadas a buscar las posibles alternativas de solución. Ejemplo: “analicé detenidamente la situación y me tracé un plan de acción paso a paso”.
Estrategias centradas en la emoción
·      Autocontrol: esfuerzos para regular los sentimientos y acciones. Ejemplo: “intenté controlar mis sentimientos y que no me dominara el problema”.
·      Distanciamiento: esfuerzos para separarse de la situación. Ejemplo: “procuré distraerme y no pensar demasiado en el problema.
·      Reevaluación positiva: esfuerzos para crear un significado positivo centrándose. Ejemplo: “pasar por esta experiencia enriqueció mi vida”.
·      Autoinculpación: verse como responsable de los problemas por medio de autorreproches o autocastigos. Ejemplo: “asumí que yo me había buscado el problema”.
·      Escape/Evitación: evitación de la situación de estrés. Ejemplo: “fantaseé y soñé con tiempos mejores”.

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lunes, 24 de noviembre de 2014

Programas de control del estrés en los trabajadores

            Los programas de atención individual en los sitios de trabajo, por ejemplo, contemplan la difusión de información sobre el estrés, sus causas y la forma de controlarlo a través de la educación para la salud de los trabajadores. Estos programas tienen como finalidad ayudarlos a desarrollar habilidades personales que les permitan reducir el desgaste. La idea principal consiste en tratar de identificar los agentes causales del estrés y lograr hacerlos conscientes, mostrar las posibilidades de solución o el manejo inteligente del estrés para poder actuar en consecuencia y contrarrestarlo.

            Es importante mejorar los hábitos del trabajador por medio de una alimentación adecuada, la realización de ejercicio físico moderado, gradual y progresivo (muchas empresas tiene gimnasios, promueven los deportes y organizan competencias), los ritmos de sueño adecuados, propiciar las actividades recreativas, disminuir las adicciones y evitar la vida sedentaria. Además, son de gran utilidad las denominadas técnicas de atención que consisten en métodos para ayudar a los trabajadores a resolver sus reacciones fisiológicas y psicológicas, con estrategias para reducir el estrés. Éstas se basan en ejercicios de relajación, auto entrenamiento, bio-retro-estimulación, ejercicios respiratorios, autoestima, meditación e incluso, yoga.

            En forma complementaria, se enseña el uso de estrategias para administrar el tiempo, métodos para saber priorizar los problemas, desarrollo de la capacidad de planeación, técnicas de negociación así como ejercitar habilidades para la toma de decisiones, solución de conflictos, conducta asertiva y mejorar las relaciones humanas.

            En el manejo colectivo de los factores causales del estrés, el criterio predominante consiste, desde luego, en reducir al máximo las situaciones generadoras de situaciones tensionales dentro de la empresa. Las acciones específicas se dirigen hacia las características estructurales de la organización, estilos de comunicación, procesos de formulación de decisiones, cultura corporativa, funciones de trabajo, ambiente físico y métodos de selección y capacitación del personal.

            Por su parte, el manejo del estrés a nivel de la organización persigue una reestructuración de los procesos y tareas que permita desarrollar las capacidades del trabajador, mejorar su responsabilidad y formas de comunicación por medio de programas de asistencia, círculos de calidad, grupos de asesoría, soporte, participación activa, trabajo de equipo, solidaridad laboral, desarrollo profesional, promoción de su creatividad y procesos de mejora continua.

            El cambio debe propiciar una incorporación gradual de los trabajadores a la organización a través de diferentes estrategias como desarrollo organizacional, adecuación de los estilos de liderazgo, redistribución del poder y la autoridad, participación responsable y activa en los procesos de toma de decisiones de las áreas mediante el estímulo a la comunicación interna formal e informal, mejora del ambiente de trabajo, creación de un clima laboral favorable a la empresa y propicio para el desarrollo sustentable, sano e integral de la vida productiva de los trabajadores. (Oblitas, L. et al., 2010).


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