Mostrando las entradas con la etiqueta relaciones destructivas en jóvenes. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta relaciones destructivas en jóvenes. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de mayo de 2014

Los sentimientos en los jóvenes y las relaciones destructivas

            En los jóvenes es saludable expresar y manifestar los sentimientos, inclusive los sentimientos llamados “negativos”, entre los cuales se encuentra el enojo, aunque a los mismos se les deba calibrar, moderar o canalizar. Formas aceptables de canalización son, por ejemplo, el grito, el “chisme”, el sarcasmo, la oposición, la protesta y a veces el humor. Es inconveniente, en cambio, “tragarse” los disgustos.

            Las emociones son útiles cuando se usan en la dirección y el momento adecuado; pero se convierten en patológicas cuando debido a tergiversaciones culturales y daño psicológico, se dirigen a destruir a quienes se debe apoyo, amor o agradecimiento. El ser humano suele dirigir su emoción destructiva contra seres a quienes se supone que debe proteger y amar: la novia o la esposa, los hijos, los padres o los hermanos, o bien contra el propio yo.

            En los adolescentes la falta de desarrollo emocional correcto puede provocar conductas de emocionalidad destructiva tales como ser celosos y prohibitivos, agresivos, malignos, alcohólicos incongruentes, golpeadores, abusivos, cínicos; etc. Y proyectarla con los padres, maestros, hermanos, compañeros, pero muy especialmente con la pareja. Lamentablemente desde las situaciones de noviazgo pueden observarse ya relaciones destructivas. Cuando esto ocurre el joven se dedicará a hostigar, avergonzar y celar a su pareja, en vez de a quererla y a apoyarla solidariamente en la solución de problemas.

Hospital Médica Sur: Puente de Piedra No. 150. Torre I Consultorio 430 4to. Piso
Col. Toriello Guerra, Tlalpan. C.P. 14050. México, D.F.

Tel. 5524-3051. www.terapiainfantilyjuvenil.mx


viernes, 9 de mayo de 2014

Relaciones sanas vs. relaciones destructivas en los adolescentes (2)

            Los adolescentes, como todas las personas, manifiestan conductas tanto constructivas como destructivas, pero éstas pueden variar mucho tanto en las combinaciones como en las proporciones. Si el predominio es positivo se consideran combinaciones normales, pero si el predominio es destructivo, el caso se ubica en el terreno de la disfuncionalidad. Son rasgos de emocionalidad destructiva la prepotencia (“Yo puedo abusar e ti, sin que me pase nada”); la agresividad ofensiva (“eres un estúpido”); el cinismo (“no me importa lo que te pase”); la malevolencia (“tú serás siempre el culpable”; y otras dirigidas a vulnerar a los demás de la manera más insidiosa y grave posible. Cuando el adolescente comienza a practicar una emocionalidad destructiva, se está encaminando hacia la diseminación de malestar en sí mismo y en los otros.

            Todas las emociones tienen bases hereditarias, tanto las destructivas como las constructivas, debido a que el humano siempre ha tenido la necesidad tanto de enfrentar a otros como de ser solidario y afectuoso con ellos, Parecidos impulsos se encuentran en los animales, los cuales son capaces, por ejemplo, tanto de destruir a sus presas, como de proteger a sus hijos. (Robles, 2011).

Hospital Médica Sur: Puente de Piedra No. 150. Torre I Consultorio 430 4to. Piso
Col. Toriello Guerra, Tlalpan. C.P. 14050. México, D.F.

Tel. 5524-3051. www.terapiainfantilyjuvenil.mx


jueves, 8 de mayo de 2014

Relaciones sanas vs. relaciones destructivas en los adolescentes

            La vida emocional del adolescente es extremadamente rica e intensa, pero está en proceso de organización. Ésta puede irse alcanzando empíricamente; es decir, solamente a través de la escuela de la vida; pero cuando ello ocurre así existe el riesgo de organización incompleta, tardía y defectuosa. En cambio, con el apoyo inteligente de padres y maestros y con el estudio adecuadamente dirigido de las ciencias del comportamiento, las nuevas integraciones tienen las perspectivas de ser mucho más ricas, funcionales y maduras.

            El aprendizaje de relaciones humanas solidarias durante la adolescencia es algo que debe ser aprendido; desgraciadamente en muchísimos casos el adolescente no cuenta ni con el apoyo, ni con los ejemplos suficientes para orientarse correctamente. Guiado exclusivamente por su intuición, puede desviarse hacia el establecimiento de relaciones destructivas, lo que implica comportamientos patológicos que conducirán a infelicidad personal y a matrimonios desdichados o a dolorosas separaciones.

            La desviación del sentido natural de la emocionalidad produce destructividad. Una emocionalidad debe ser considerada sana en tanto contribuye a preservar la salud propia y contribuye de alguna manera a los demás. El caso contrario se produce cuando se daña al propio actor de la conducta y se lesiona de algún modo a los otros.

Hospital Médica Sur: Puente de Piedra No. 150. Torre I Consultorio 430 4to. Piso
Col. Toriello Guerra, Tlalpan. C.P. 14050. México, D.F.

Tel. 5524-3051. www.terapiainfantilyjuvenil.mx