miércoles, 8 de julio de 2015

Trastorno Obsesivo-Compulsivo

Cuando el control del yo se ha hecho relativamente insuficiente, en las compulsiones y obsesiones sigue en pie el hecho de que el yo gobierna la motilidad, pero el yo no se siente libre en el uso de este poder de dirección: está obligado a usarlo de acuerdo con el extraño mandato de una instancia más poderosa, que contradice su discernimiento (juicio). Se halla obligado a hacer o a pensar, o a omitir ciertas cosas, bajo el peso de terribles amenazas.
 
De alguna forma en el inconsciente “x” tiene sentimientos de situaciones temidas (p. ej., probablemente tengan que ver con el tema de la abandono de tipo primario, las pérdidas traumáticas que ha tenido, etc.) que no puede admitir conscientemente y por lo mismo recurre a utilizar conductas obsesivas y compulsivas de tal forma que al realizarlas la salvaguarden de verse invadida por dichos sentimientos.

Desorden Neurótico de tipo Obsesivo Compulsivo. Son conflictos inconscientes de manejo de impulsos sexuales y agresivos, que han sido removidos de la consciencia por el mecanismo de la represión permaneciendo activos y no resueltos. Los conflictos que es incapaz de resolver los maneja neuróticamente a través de gran represión, lo que a su vez despierta ansiedad, que es percibida por la parte consciente de la personalidad y puede producirse más actividad inconsciente patológica de asociaciones de ideas, afectos y conductas. La ansiedad actúa como una señal de peligro para el yo y se ponen en operación algunos mecanismos de defensa, que se suman a la represión y conducen a la formación de síntomas psicológicos, los cuales simbólicamente pactan con el conflicto, lográndose una solución parcial aunque no saludable. Estos desordenes tienden a la cronicidad debido a que el conflicto ha sido internalizado, con la característica de auto-perpetuación o repetitividad. Sin embargo, el pronóstico con tratamiento es bueno.

Es Obsesivo-Compulsivo debido a que la ansiedad despertada por el conflicto inconsciente es contrarrestada por la ocurrencia de pensamientos (obsesiones), o actos o impulsos (compulsiones) o mezcla de ambos, con frecuencia la niña se da cuenta que su conducta o ideas son irracionales, pero a pesar de esto se ve compelida a repetir sus rituales. En general la conducta manifiesta representa lo opuesto al deseo inconsciente, como por ejemplo: el orden excesivo, la compulsión a lavarse las manos contrarrestan impulsos a ensuciarse o a hacer desorden. Si los ceremoniales se interrumpen por los padres u otras personas aparece ansiedad marcada.

Trastorno obsesivo-compulsivo (DSM-5)
300.3 (F42)

A.   Presencia de obsesiones, compulsiones o ambas:

Las obsesiones se definen por (1) y (2):

1. Pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que se experimentan, en algún momento durante el trastorno, como intrusas o no deseadas, y que en la mayoría de los sujetos causan ansiedad o malestar importante.

2. El sujeto intenta ignorar o suprimir estos pensamientos, impulsos o imágenes, o neutralizarlos con algún otro pensamiento o acto (es decir, realizando una compulsión).

Las compulsiones se definen por (1) y (2):

1. Comportamientos (p. ej., lavarse las manos, ordenar, comprobar las cosas) o actos mentales (p. ej., rezar, contar, repetir palabras en silencio) repetitivos que el sujeto realiza como respuesta a una obsesión o de acuerdo con reglas que ha de aplicar de manera rígida.

2. El objetivo de los comportamientos o actos mentales es prevenir o disminuir la ansiedad o el malestar, o evitar algún suceso o situación temida; sin embargo, estos comportamientos o actos mentales no están conectados de una manera realista con los destinados a neutralizar o prevenir, o bien resultan claramente excesivos.

Nota: Los niños de corta edad pueden no ser capaces de articular los objetivos de estos comportamientos o actos mentales.

B.    Las obsesiones o compulsiones requieren mucho tiempo (p. ej., ocupan más de una hora diaria) o causan malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.

C.    Los síntomas obsesivo-compulsivos no se pueden atribuir a los efectos fisiológicos de una sustancia (p. ej., una droga, un medicamento) o a otra afección médica.

D.   La alteración no se explica mejor por los síntomas de otro trastorno mental (p. ej., preocupaciones excesivas, como en el trastorno de ansiedad generalizada; preocupación por el aspecto, como en el trastorno dismórfico corporal; dificultad de deshacerse o renunciar a las posesiones, como en el trastorno de acumulación; arrancarse el pelo, como en la tricotilomanía [trastorno de arrancarse el pelo]; rascarse la piel, como en el trastorno de excoriación [rascarse la piel]; estereotipias, como en el trastorno de movimientos estereotipados; comportamiento alimentario ritualizado, como en los trastornos alimentarios; problemas con sustancias o con el juego, como en los trastornos relacionados con sustancias y trastornos adictivos; preocupación por padecer una enfermedad, como en el trastorno de ansiedad por enfermedad; impulsos o fantasías sexuales, como en los trastornos parafílicos; impulsos, como en los trastornos perturbadores, del control de los impulsos y de la conducta; rumiaciones de culpa, como en el trastorno de depresión mayor; inserción de pensamientos o delirios, como en la esquizofrenia y otros trastornos psicóticos; o patrones de comportamiento repetitivo, como en los trastornos del espectro del autismo).

Especificar si:

Con introspección buena o aceptable: El sujeto reconoce que las creencias del trastorno obsesivo-compulsivo son claramente o probablemente no ciertas o que pueden ser ciertas o no.

Con poca introspección: El sujeto reconoce que las creencias del trastorno obsesivo-compulsivo son claramente o probablemente no ciertas o que pueden ser ciertas o no.

Con ausencia de introspección/con creencias delirantes: El sujeto está completamente convencido de que las creencias del trastorno obsesivo-compulsivo son ciertas.

Especificar si:

El sujeto tiene una historia reciente o antigua de un trastorno de tics.

Hospital Médica Sur: Puente de Piedra No. 150. Torre I Consultorio 430 4to. Piso Col. Toriello Guerra, Tlalpan. C.P. 14050. México, D.F. Tel. 5524-3051. terapiainfantilyjuvenil.blogspot.mx


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