jueves, 13 de noviembre de 2014

Estrategias de intervención en la psicología de la salud infantil (3)


            Otras estrategias son:

a)    Biorretroalimentación. Su objetivo principal es entrenar al paciente en el control voluntario de sus procesos fisiológicos. Las dos formas más usadas incluyen el electromiógrafo (EMG) y la temperatura de la piel. El EMG se utiliza para entrenar a los sujetos en su tensión muscular y es útil en los desórdenes músculo-esqueléticos. La temperatura brinda una medida indirecta de la presión sanguínea periférica, por lo que se emplea en los desórdenes asociados con la vasodilatación y la vasoconstricción.

b)    Desensibilización sistemática. Básicamente, se entrena al sujeto a emitir una respuesta inconsciente con la ansiedad. Se presenta una jerarquía de circunstancias asociadas de manera progresiva a la ansiedad y se repasan las escenas en orden creciente, buscando siempre que el sujeto, cuando esté evocando dichas escenas, se mantenga relajado (Wolpe, 1982).

c)     Modelamiento. Se basa en la teoría del aprendizaje observacional, facilita la adquisición de conductas adaptativas mostradas por el modelo (Bellack, Hersen y Kazdin, 1982; Buceta, Bueno y Mas, 2000).

d)    Entrenamiento de habilidades y ensayo conductual. Esta estrategia incorpora el modelamiento, el juego de roles y el ensayo conductual. Se le enseñan habilidades específicas que facilitan el ajuste físico y psicológico del paciente ante la situación hospitalaria, ante el personal médico y ante la enfermedad.

e)     Manejo de contingencias (Skinner, 1975; Buceta, Bueno y Mas, 2000). Su objetivo es incrementar las conductas adaptativas y decrementar aquellas que no lo son. Los procedimientos más empleados son: el reforzamiento positivo, el reforzamiento negativo, el castigo, respuestas de costo y aproximaciones sucesivas. La ventaja demostrada de esta estrategia es que puede administrarse por todo el personal médico en el hospital, así como por los familiares en el hogar, siempre y cuando hayan recibido un entrenamiento sistemático por parte del psicólogo.

f)     Estrategias cognitivas. Existe una gran variedad de éstas para producir un cambio conductual; entre ellas está la distracción, el sosegamiento, la reestructuración cognitiva, y la atención-distracción. El propósito de todas ellas es alejar la atención del sujeto de los eventos estresantes, para lo cual se usa la imaginación placentera, tareas de destreza mental, conteo en voz alta, etcétera.

La reestructuración cognitiva es un término genérico que describe una variedad de procedimientos incluyendo el entrenamiento en inoculación de estrés (Ellis, 1980) y el entrenamiento en solución de problemas; tales procedimientos capacitan al paciente en las relaciones entre pensamientos, sentimientos y conductas que llevan a la promoción de pensamientos adaptativos (Turk, Litt Salovey y Walter, 1985).

Cada una de estas técnicas debe adaptarse a las características propias del niño o niños a los cuales será aplicada, como niveles de comprensión del lenguaje, nivel de actividad, padecimientos específicos, hospitalización, entre otras. (Oblitas, L. et. al., 2010).


Hospital Médica Sur: Puente de Piedra No. 150. Torre I Consultorio 430 4to. Piso Col. Toriello Guerra, Tlalpan. C.P. 14050. México, D.F. Tel. 5524-3051. terapiainfantilyjuvenil.blogspot.mx


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