El objetivo de la evaluación
psicológica en la víctima de un delito violento es valorar el tipo de daño
psicológico existente para orientar el tratamiento adecuado, así como
determinar las secuelas presentes a efectos de la reparación del daño causado.
Los delitos violentos (agresiones
sexuales, terrorismo, violencia familiar, etc.) suelen generar con mucha frecuencia
un trastorno de estrés postraumático, así como cuadros clínicos asociados
(depresión, problemas psicosomáticos, abuso de alcohol, etc.) y una inadaptación
a la vida cotidiana.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario